
Cómo hacer que su espacio al aire libre sea realmente usable en invierno
Nuestros calentadores infrarrojos están diseñados para resistir todo tipo de condiciones climáticas: lluvia, nieve, polvo… No importa. Están hechos para sobrevivir a los elementos naturales.
Lo mejor de ellos es que no pierden tiempo intentando calentar el aire a tu alrededor. En lugar de eso, emiten radiación de onda corta que afecta directamente a ti y a tus muebles. Es como entrar en un lugar soleado en un día frío. Dado que no dependen del aire caliente, que se disipa en cuanto sopla el viento, son la única opción para mantener cálido un patio al aire libre cuando sopla el viento.
Los componentes: diseñados para condiciones extremas
Cuando ves “IP66”, significa que el dispositivo está herméticamente cerrado. El polvo no puede entrar, y podrías incluso rociarlo con un manguero de alta presión sin preocuparte por los componentes electrónicos. Utilizamos juntas y aleaciones que no se oxidan, así que los componentes internos permanecen secos.
Dentro del dispositivo, utilizamos elementos de cuarzo o carbono. Esto nos permite generar mucha calor en un espacio pequeño. Pero hay algo importante: estos dispositivos consumen mucha energía. Asegúrate de que tus cables y fusibles puedan manejar esa carga. No hay nada peor que que el sistema eléctrico se apague justo cuando estás tomando una copa de vino en una noche fría de enero.
Hacerlo “inteligente”
Nadie quiere caminar sobre una superficie fría para encender un interruptor manual. Por eso conectamos estos dispositivos a controladores Wi-Fi o Zigbee.
Puedes configurar un “modo invierno” en la aplicación o simplemente pedirle a tu asistente de voz que encienda el calentador. Como el calor infrarrojo actúa de forma instantánea, no necesitas esperar veinte minutos para que el área se caliente. Bastan unos segundos para sentir el calor en tu piel. Es una sensación maravillosa.
Un poco de consejo práctico
La tecnología inteligente es genial, pero no es perfecta. Las redes pueden fallar, los concentradores pueden congelarse… Si tu Wi-Fi deja de funcionar, no querrás quedarte sin calor.
Por eso siempre recomiendo instalar un interruptor físico de emergencia. Es una solución de respaldo sencilla. Si la parte “inteligente” de tu hogar decide dejar de funcionar, aún puedes encender el calentador manualmente y seguir disfrutando del calor.