
Cómo elegir la potencia adecuada para los dispositivos de infrarrojos en su baño
Cuando se trata de calentar el baño, no siempre es cierto que cuanto más potente sea el dispositivo, mejor será. No basta con tomar la lámpara más potente que haya en el mercado y esperar que funcione bien. Lo importante es encontrar ese equilibrio adecuado entre la potencia del dispositivo y las dimensiones de la habitación, así como la cantidad de calor que realmente se necesita. Utilizamos lámparas de ondas cortas de infrarrojos porque son más eficientes. En lugar de desperdiciar energía intentando calentar el aire húmedo y pesado, estas lámparas emiten calor directamente hacia usted. Es como estar bajo la luz del sol en un día frío.
Elegir la potencia adecuada
Debe tener en cuenta el espacio disponible. Si se trata de un baño muy pequeño (menos de 4 metros cuadrados), una lámpara de 400 a 600 vatios suele ser suficiente para eliminar el frío. Pero si se trata de un baño más grande, de unos 8 a 12 metros cuadrados, entonces se necesita una lámpara de 800 o 1200 vatios. El problema es que si la potencia es demasiado baja, la lámpara tendrá que funcionar durante mucho tiempo para calentar la habitación, lo que acelera el desgaste del filamento. Pero si la potencia es demasiado alta, se generan puntos calientes molestos que resultan incómodos. El objetivo es encontrar una lámpara que permita que se sienta cómodo en unos 5 a 10 minutos después de encenderla.
Dónde colocarla
Las lámparas de ondas cortas emiten calor en línea recta, por lo que el lugar donde se coloquen es muy importante. Intente colocarla en la pared opuesta a donde usted normalmente se para. Tenga en cuenta que cuanto mayor sea la potencia, más intenso será el calor en esa zona. Si intenta colocar una lámpara de 1500 vatios en un espacio muy pequeño, probablemente tendrá que alejarla un poco. De lo contrario, podrían sobrecalentarse las paredes mismas.
Algunas consejos sobre la electricidad
Más potencia no siempre significa mayor eficiencia. Claro, una lámpara de 1200 vatios calentará más rápido que una de 600 vatios, pero también ejercerá una mayor presión sobre el circuito eléctrico. Antes de instalarla, asegúrese de que sus conexiones eléctricas puedan soportar la corriente máxima. No quiere quedarse helado en la oscuridad simplemente porque se cortó el circuito en cuanto encendió la lámpara.